Modelo de éxito en la conservación y educación desde la industria privada
Omar García Millán, Rebeca Martínez Ortiz y Antonio Ortiz Hernández
En los últimos años, se ha demostrado que la industria privada tiene un papel fundamental en la construcción de un futuro más sostenible, no solo como proveedora del financiamiento, sino como participante en la implementación de soluciones ambientales con impacto social y educativo.
Esto ha impulsado a las empresas a adoptar una visión más amplia de su papel en la sociedad, integrando la conservación y la educación ambiental dentro de sus propios modelos de operación.
Es así como The Palace Company (TPC), empresa consolidada, líder en el sector turístico en México se comprometió a través de la estrategia Ambiental Earth Inclusive a la conservación de los recursos naturales y la diversidad biológica.
Al iniciar operaciones en sus propiedades en Cancún, observaron la presencia de tortugas marinas en las playas frente a sus hoteles, lo que los incentivó a tomar medidas para proteger a estas especies y su hábitat.
Por ello, en el año 2006, a través de Fundación Palace Resorts, IAP, implementaron el proyecto “Programa integral de conservación de tortugas marinas (PICTM)”, en beneficio de las cuatro especies de tortugas que anidan en Cancún y Riviera Maya, Quintana Roo, en un inicio con el objetivo de contribuir al restablecimiento de las poblaciones de estas especies por medio de la protección, conservación, capacitación y educación ambiental.
Aunque el eje primordial es la protección de las tortugas marinas, través de acciones concretas como el monitoreo de playas, la reubicación de nidos y la protección de crías, su verdadero valor radica en el enfoque integral con el que ha sido creado: no solo se centra en lo operativo, sino que también busca enseñar, sensibilizar y promover la participación de colaboradores, sus familias, huéspedes y público en general, sobre la importancia de estas especies, de su entorno y las problemáticas que presentan; esto, a través de talleres, cursos, pláticas, visitas educativas, recorridos nocturnos y liberaciones de crías, generando una conciencia ambiental que fortalece el compromiso del sector turístico y social con la conservación.
Originalmente, el programa no fue concebido como un centro de investigación; sin embargo, a lo largo de los años han surgido diversos proyectos científicos para responder a las preguntas que se generan durante el monitoreo en playa y el análisis de resultados.
Estos proyectos se han consolidado con el tiempo y han servido de base para retroalimentar y fortalecer al propio programa.
Como resultado se han establecido alianzas con universidades como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad Autónoma del Carmen (Unacar) en Campeche, la Universidad del Caribe (Unicaribe) y la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach); así como con centros de investigación como el CINVESTAV, instituciones públicas como el Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, y organizaciones de la sociedad civil como Pronatura Península de Yucatán.
A través de estas colaboraciones se han desarrollado investigaciones que han contribuido significativamente al conocimiento científico de la especie.
En este mismo sentido, y como parte del compromiso del programa con la formación académica y la generación de nuevo conocimiento, el PICTM ha recibido a más de 200 voluntarios, 150 servicios sociales y numerosos estudiantes de distintas universidades, a los cuales se les ha brindado apoyo para el desarrollo de sus proyectos de tesis, siempre con la orientación y respaldo de los técnicos y coordinadores. Como resultado se han obtenido cinco trabajos de tesis de licenciatura.
La divulgación de los resultados e investigaciones obtenidas que cada año se generan en el programa es una responsabilidad de todo aquel que, de manera directa o indirecta, genera investigación; es por esto que se ha participado en diferentes foros, congresos y reuniones, esto con la finalidad de compartir y recibir una retroalimentación por parte de los diferentes sectores relacionados con la conservación y protección de las tortugas marinas, buscando siempre ampliar el conocimiento adquirido.
La información que se genera en el programa ha sido compartida a nivel local, nacional e internacional, así como plasmada en publicaciones científicas.
Estos logros en materia de divulgación van de la mano con los avances en campo. A 19 años de su implementación se han protegido un total de 26 mil 797 nidos, 3 millones 068 mil 238 huevos y 2 millones 473 mil 945 crías de las cuatro especies que anidan en el estado.
A través de proyectos de investigación, como fotoidentificación y marcaje, hemos logrado identificar a 2 mil 708 individuos de tortuga blanca, 36 de tortuga caguama y cuatro de carey.
Este 2025, en el marco de su vigésimo aniversario, el programa celebra dos décadas de operación ininterrumpida, impulsado desde el sector turístico por TPC, quien ha logrado establecer una sinergia entre la conservación biológica, la educación ambiental y el turismo sostenible consolidándolo como un referente de responsabilidad empresarial con el medio ambiente, caracterizado por una estructura sólida, integral y con resultados concretos y tangibles.
Cristina Adonay Nieto-Lucero1, José Pablo Morelos-Padilla1, Tania Manarini2 y Eduardo Cuevas2
1Maestría en Ciencias en Oceanografía Costera, Facultad de Ciencias Marinas, Universidad Autónoma de Baja California (UABC)
2Doctorado en Ciencias en Medio Ambiente y Desarrollo, Instituto de Investigaciones Oceanológicas, UABC
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